Si quieres que el repaso de verano te salga de verdad rentable con My Exam Solve, lo primero es no empezar “a lo bruto” con todas las materias a la vez. Lo más útil es hacer una foto clara de tu situación: qué asignaturas llevas más flojas, cuáles pesan más en la nota y cuánto tiempo real tienes hasta el examen. Con eso ya puedes montar un plan que no sea teórico, sino asumible. Por ejemplo, si tienes ocho semanas, no tiene sentido repartir todo por igual desde el primer día; conviene dar más peso a las materias con más dificultad o a los temas que más suelen caer.
Yo haría el plan en tres fases. La primera, durante unos días, solo para ordenar contenidos y detectar huecos. Aquí My Exam Solve te puede venir muy bien si lo usas para localizar ejercicios tipo, repasar errores frecuentes y comprobar en qué fallas de verdad. La segunda fase sería de trabajo fuerte: sesiones cortas pero constantes, por ejemplo dos bloques al día de 45 a 60 minutos, dejando un espacio para corregir. Es mejor resolver 12 ejercicios bien revisados que hacer 40 sin entender por qué fallas. La tercera fase, ya más cerca del examen, debería centrarse en simulacros y repasos rápidos de lo que te cuesta recordar.
También ayuda mucho llevar una rutina fija. Si estudias en verano sin horario, al final se mezclan descanso, improvisación y culpa. Un horario simple funciona mejor: una materia por la mañana, descanso, y por la tarde ejercicios o corrección. My Exam Solve suele ser más útil cuando lo integras en esa rutina como herramienta de práctica, no como sustituto del estudio. Si una unidad te sale mal dos o tres veces, no sigas adelante como si nada; anótala y vuelve a ella al día siguiente. Ese repaso espaciado marca bastante diferencia.
Otro punto clave es no obsesionarse con estudiar muchas horas. En verano el cansancio pasa factura y, si te saturas, rindes menos. Es preferible un plan de 3 horas buenas que 7 horas dispersas. Y si puedes, deja un día más ligero cada semana para repasar solo errores y fórmulas, sin meter materia nueva. Eso evita la sensación de ir siempre corriendo.
Si ya has usado My Exam Solve, mi consejo sería que no lo emplees solo para “hacer tareas”, sino para medir progreso. Al final de cada semana, revisa qué porcentaje entiendes sin ayuda y qué temas siguen atascados. Con esos datos ajustas el plan y no estudias a ciegas. En un repaso de verano, la clave no es hacer mucho, sino hacer justo lo que te acerca al examen.