Después de años corrigiendo exámenes de morfología, he visto que la confusión entre adjetivos calificativos y determinativos es tremendamente común. Te comparto las estrategias que realmente funcionan en la práctica.
Primero, el truco más inmediato: intenta poner el adjetivo en grado superlativo. Si puedes decir "muy", "sumamente" o "ísimo", estás ante un calificativo. Por ejemplo, "casa grande" se convierte en "casa grandísima", pero "esta casa" jamás sería "esta muchísima casa". Los calificativos expresan cualidades graduables; los determinativos no admiten esta modificación porque cumplen funciones referenciales.
Segunda estrategia efectiva: analiza la posición y la relación con el sustantivo. Los determinativos generalmente preceden al sustantivo y lo actualizan o concretan en el discurso. "Mi libro" identifica qué libro específico mediante la posesión. Los calificativos pueden ir antes o después, aunque en español suelen posponerse: "libro interesante" describe una propiedad inherente del libro.
Tercer método que uso constantemente: pregúntate qué información aporta. Los determinativos responden preguntas como "¿cuál?", "¿cuántos?", "¿de quién?" ("aquellos árboles", "tres mesas", "nuestro coche"). Los calificativos responden "¿cómo es?" y describen características o estados: "árboles frondosos", "mesas ovaladas", "coche veloz".
Cuarto punto crucial: los determinativos forman clases cerradas con inventario limitado. Hay exactamente tres demostrativos de cercanía (este, ese, aquel), números específicos, posesivos definidos. Los calificativos son prácticamente ilimitados porque describen cualquier cualidad imaginable del mundo físico o abstracto.
Un consejo práctico adicional: los determinativos suelen concordar obligatoriamente en género y número pero no tienen variantes de significado ("dos niños" versus "dos niñas" cambia solo por concordancia). Los calificativos concordan pero mantienen su significado descriptivo independientemente del sustantivo.
Finalmente, observa si puede aparecer solo en predicados nominales. "El coche es rápido" funciona perfectamente porque "rápido" es calificativo. Pero "El coche es este" suena forzado o cambia de función porque los determinativos trabajan principalmente como actualizadores del sustantivo.
Con práctica constante, estos cinco filtros se vuelven automáticos y reduces errores en análisis morfológicos a prácticamente cero.